Mecánica integral

El mantenimiento del coche sirve para prolongar la vida útil de todos los componentes y que las características del vehículo permanezcan lo más iguales posible a cuando estaba nuevo. Distingamos dos tipos de mantenimiento, el correctivo y el preventivo. Los son igual de importantes.

Si hablamos de mantenimiento correctivo, nos referimos a aquellas operaciones que no queda más remedio que hacer: reparar o sustituir, porque un componente ha fallado.

Por otro lado, está el mantenimiento preventivo, que hay que realizar de acuerdo a un plan de mantenimiento periódico. Esta vez nos anticipamos a las averías o al fallo de los componentes. Ya lo dice el refrán, es mejor prevenir que curar. Es el tipo de mantenimiento que más se descuida.

De hecho, el mantenimiento es una obligación para el dueño o el responsable del coche, de lo contrario, perderemos el derecho a circular. Las ITV, son una forma de hacer criba de esos coches que son peligrosos o no cumplen con las normas que todos hemos de cumplir.

Por mucho que mantengamos el coche perfecto, no eliminaremos la posibilidad de que falle, pero sí, reduciremos mucho la probabilidad. A continuacióm mostramos una galería de fotos para conocer el motor de nuestro coche.

A continuación te adelantamos las 10 operaciones básicas de mantenimiento de un automóvil:
1. Nivel del aceite. La función principal del aceite en un automóvil es evitar el desgaste de las piezas que forman todo el entramado mecánico. El nivel del líquido refrigerante es otro de los elementos importantes a revisar.
2. Neumáticos. Los neumáticos son uno de los elementos principales que más influyen en la seguridad de un automóvil. Suponen el elemento de contacto del vehículo con el suelo, de ahí su gran importancia.
3. Visibilidad. Unos faros y un parabrisas delantero limpios repercutirán de forma positiva en nuestra conducción. En cuanto al parabrisas, aquí es conveniente revisar las escobillas de los limpiaparabrisas. También se revisará espejos retrovisores exteriores y la ventanilla trasera. Respecto al reglaje de las luces, el automovilista también debe preocuparse si iluminan con el haz y altura adecuados.
4. Frenos. Un pedal de freno que ofrezca oposición al ser accionado o que se hunda demasiado y cualquier ruido extraño cuando el conductor está frenando suelen ser claros indicativos de que los frenos de nuestro automóvil están registrando algún tipo de problema. Revisaremos pastillas, discos y líquido de frenos.
5. Filtros. Además del filtro de aceite, otros dos de los filtros que se suelen cambiar varias veces a lo largo de la vida útil de un automóvil son los de aire del motor y el del combustible.
6. Amortiguadores. Al igual que los frenos y los neumáticos, el estado de los amortiguadores es otro de los elementos de los que depende en gran medida el nivel de seguridad ofrecido por un automóvil.
7. Dirección. Un movimiento irregular del volante y ruidos cuando se efectúa un giro suelen ser los indicativos más claros de posibles problemas en la dirección de nuestro coche. Las causas pueden ser varias, pero lo más recomendable es revisar el nivel de líquido de la dirección así como de la correa de la dirección.
8. Correas. Es conveniente consultar cuándo recomienda el fabricante la sustitución de la correa de la distribución y revisarla, ya que en caso de rotura, el motor del automóvil puede quedar inutilizado.
9. Baterías y encendido. Conviene incluirla en nuestra revisión anual, sobre todo si el vehículo ha estado mucho tiempo parado y sin arrancarse.
10. Refrigeración. También es conveniente revisar el nivel de agua, ya que influirá en la temperatura del motor.

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